Las oportunidades de la formación técnica profesional



Por Sergio Torretti, presidente Consejo Red Educacional de la Cámara Chilena de la Construcción

Según datos del INE (2011, Datamart de empleo), más del 70% de la fuerza laboral del sector construcción tiene un nivel educacional de enseñanza media científica humanista o inferior. Es decir, 7 de cada 10 trabajadores no cuentan con una formación que los diferencie, ya sea en cuanto a su nivel de instrucción, competencias o ámbito de especialidad.

Esta carencia se refleja negativamente en la empleabilidad de los trabajadores, pues sin una acreditación formal no pueden acceder a oportunidades adecuadas a sus conocimientos, no reciben un reconocimiento a su aprendizaje y, por lo tanto,  las remuneraciones del sector son inferiores a las de otros donde sí existe una mayor diferenciación, como es el caso de la minería o el sector energético.

Esta falta de claridad también tiene efectos negativos importantes para las empresas, pues  los procesos de selección y promoción se hacen difíciles, costosos, y la mayoría de las veces, poco eficaces. Hoy en día y ante la escasez de formación técnica, la promoción en el sector construcción se produce por reconocimiento a los años de servicio o se relaciona a ciertas características de la personalidad de los trabajadores; elementos que pueden generar confusiones al interior de las compañías, pero que, con el aumento de técnicos, podría regularse y la promoción podría generarse, en mayor porcentaje, por el reconocimiento a las capacidades de un trabajador para el desempeño de un cargo superior.

Un ejemplo es la función del supervisor de obra, un cargo importante dentro de la estructura organizacional de las empresas de edificación. El cargo de supervisor debería corresponder a trabajadores con un nivel de formación de técnico en construcción, pero ante la carencia de técnicos, este rol generalmente es ocupado por trabajadores con experiencia y personalidad fuerte, pero que tienen un desempeño deficiente, pues no cuentan con competencias de dirección, mando o compromiso organizacional.

En nuestro sector, especialmente en cargos de mediana jerarquía al interior de la obra, son muy importantes las competencias funcionales o técnicas asociadas a cada especialidad. Sin embargo, cada vez adquieren más relevancia las competencias conductuales o sistémicas, como el trabajo en equipo, la capacidad de resolver conflictos, la conducta segura o el respeto por la calidad y cuidado del medio ambiente. Estas habilidades conductuales son hoy en día nuestra carencia más importante y deberían ser consideradas en los currículos de las carreras asociadas al rubro construcción.

Por otra parte, la creciente incorporación de tecnología en los procesos constructivos explica la necesidad de una formación integral. Esto significa que mientras la incorporación de mano de obra crece en forma exponencial y la tecnología se incorpora a procesos constructivos que antes eran manuales (hormigones, pinturas, tabiques), el capital humano encargado de la ejecución de estas actividades se desvaloriza por carecer de una formación de base.

En la Cámara Chilena de la Construcción apostamos a que la educación técnica puede representar avances significativos al permitir formar laboralmente y diferenciar a los trabajadores, entregándoles herramientas para encontrar un empleo acorde a sus capacidades. Las empresas, a su vez, podrían contar con herramientas para encontrar con mayor certeza a los trabajadores que puedan satisfacer sus requerimientos, y en el mediano plazo, los trabajadores con un mayor nivel de formación y formalización deberían tender a un aumento de la productividad y por consiguiente de sus remuneraciones.

La educación técnica y la especialización se hace cada día más necesaria para nuestro rubro. Actualmente, en pocas escuelas se hace alguna mínima diferencia entre los especialistas en edificación, montaje, minería o infraestructura. Es una lógica que puede sostenerse en el corto plazo, pero en la medida que aumente la proporción de trabajadores con educación técnica formal, se deberá tender hacia una mayor especificidad: por ejemplo, en la mención edificación deberán existir especializaciones en temas como obra gruesa, terminaciones, instalaciones o servicios.

En lo inmediato, las áreas donde se requieren más trabajadores especializados son las más complejas: minería, montaje, maquinarias, y cargos de línea media.

A su vez,  la enorme cantidad de proyectos de inversión en los sectores de minería, construcción y energía demandarán una gran fuerza laboral de nivel técnico y superior.  Se estima que en la etapa de construcción de estos proyectos se abrirán cerca de 225.000 puestos de trabajo, de los cuales cerca de 21.000 serán de nivel superior (gerentes y subgerentes) y 71.000 de personal técnicos de responsabilidad operativa.

Por último, el Informe de Fuerza Laboral reafirma la gran demanda de personal de nivel técnico y superior que se requerirá para desarrollar los futuros proyectos en el sector minería.  La gran mayoría de estos trabajadores serán del sector construcción.

Ministerio de Educación - Teléfono +56 2 24066000 - Dirección Av. Libertador Bernardo O'higgins 1371

Políticas de Privacidad | Manual de Normas Gráficas | Visualizadores & Plug-ins | DS100 | CSS 3 | CC

Gobierno Transparente Ley de Transparecia
Ir arriba