Desafíos y oportunidades para las futuras generaciones
Por Paulina Raffo, Educación & Empresa SOFOFA.
La rapidez del cambio científico, tecnológico y
organizacional implica un gran desafío para las próximas generaciones de
técnicos y profesionales, para que puedan acceder y desenvolverse
exitosamente en el mundo laboral. Asimismo, la constante generación de conocimiento plantea enormes retos, y a la vez grandes oportunidades para los jóvenes.
En una economía impulsada por la
Por Paulina Raffo, Educación & Empresa SOFOFA.
La rapidez del cambio científico, tecnológico y organizacional implica un gran desafío para las próximas generaciones de técnicos y profesionales, para que puedan acceder y desenvolverse exitosamente en el mundo laboral. Asimismo, la constante generación de conocimiento plantea enormes retos, y a la vez grandes oportunidades para los jóvenes.
En una economía impulsada por la innovación y el conocimiento, el crecimiento de la industria y la existencia de una amplia y variada oferta educacional constituyen hoy una oportunidad para las personas que deseen proyectar sus capacidades y habilidades. Esto, entendiendo que la formación académica les proporciona los conocimientos y las competencias específicas imprescindibles para desempeñarse en una determinada actividad.
Por otra parte, la fuerza laboral actual requiere de una gama diversa de destrezas para solucionar problemas complejos en ambientes cambiantes a través de muchas disciplinas. Y en ese sentido, hay oportunidades extensas para que las instituciones educativas produzcan y anticipen las habilidades que requerirá la demanda laboral de los próximos años.
No olvidemos que Chile tiene un déficit de 600 mil técnicos de calidad, lo que podría aumentar considerando los cambios tecnológicos que están impulsando al mundo. Este déficit ha sido compensado en parte por la propia industria, a través de los planes de capacitación que las diferentes empresas ofrecen a sus colaboradores. El entrenamiento y la formación de su recurso humano en las labores propias del quehacer de cada sector han permitido a miles de personas adquirir experiencia y conocimientos, y a través de ello acceder a una mejor calidad de vida para sí y sus familias.
El éxito en el futuro laboral de los nuevos técnicos y profesionales no sólo depende de la oferta académica de las instituciones de Educación Superior y las oportunidades laborales, sino también de otras condiciones como el desarrollo de competencias transversales y el permanente aprendizaje a lo largo de la vida.
Así también los cambios que se generan en los actuales sistemas productivos plantean nuevas exigencias a las cualidades de los profesionales y técnicos que se requieren. Especial relevancia adquieren hoy aquellas características personales y el ejercicio de los valores, aspectos que debieran ser de vital trascendencia para quienes deseen acceder a un puesto de trabajo.
El conocimiento es el medio para que la sociedad avance. Es el factor más determinante para el progreso humano, las ciencias y el crecimiento de la productividad y el desarrollo de las sociedades. En ese sentido, creemos que la oportunidad de desarrollo que se presenta para las nuevas generaciones pasa necesariamente por la educación y el trabajo. La formación entrega los conocimientos, y la industria el lugar donde poner en práctica lo aprendido, desarrollar las capacidades y las competencias.